miércoles, 22 de diciembre de 2010

Día 4




No me acuerdo cómo fue el final,
sólo que había imágenes muy buenas
pero todo iba demasiado rápido.

Tú me tocabas de más
yo te miraba de menos,
mientras se te escapaba la noche
inventándote pestañeos.

Me colé en tu espectáculo vital.
Te dejé ser y tú fuiste más tú que nunca.

Desde la lejanía existencial
todo se vuelve más nítido,
y los recuerdos,
mezclados con la niebla
de los cigarros que agonizan,
me escupen que ya son pasado.

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