domingo, 15 de agosto de 2010

Día 14


Rescataron la caja negra.
Allí estaban los suspiros del silencio
más de cien lágrimas de almohada,
y los latidos bajo la camisa de fuerza.

Rescataron la caja negra.
Estaba la esencia al completo;
la que portaba antes del abismo
cuando las palabras no pesaban como culpas.

Alguien encontró la maldita caja
y quedó muda y distante.

Sin miradas cómplices,
sólo fundidos en negro,
imitaciones de vidas ajenas
y desastres humanitarios en el corazón.

Se le vino la ausencia entera
y permaneció el cuadrado al cubo
con recuerdos a rebosar en una cerradura oxidada
para una llave que se tragó hace años.

Desaparecen las personas,
pero quedan sus armarios repletos
como agujeros negros del dolor.