domingo, 27 de junio de 2010

Día 17




Llegar a casa es oler a hogar,
quitarse los zapatos
saber encontrar con los ojos cerrados
y sentir abrazos en el umbral después de una cena con amigos.

Llegar a casa es pensar en meterse en la cama
es una ducha calentita después de un día horrible
es una intimidad buscada
y un rincón que habla de tus perversiones.

Llegar a casa es volver a los recuerdos,
a los proyectos.
Tirarse sobre el sofá más cómodo que existe
y bajar las persianas en días de malas madrugadas.

Llegar a casa también es contemplar fotos de los ausentes
con sus sonrisas de vacaciones.
El baño en el que echas las horas
Los ruidos que nadie escucha
Cantar en alto en el pasillo
Y pasear sin ropa para coger algo de la cocina

El sábado encontré mi hogar en tu mirada,
desde entonces tengo el corazón (y el estómago) bajo cartones.

jueves, 24 de junio de 2010

Día 18


La vida sólo iba de ésto
aunque te empeñaras en mirar para otro lado.
Vivir como si fuéramos inmortales
morir como si nunca hubiéramos vivido.

lunes, 7 de junio de 2010

Día 19


La tierra se abría en dos
y a mí se me ocurrió pedirte otro beso.
Hoy, nuestra historia de amor
se ha vuelto a inmolar en las noticias
mientras tú sigues pensando que
sólo hemos encendido una cerilla
una tarde de mucho viento.

Me gustan las catástrofes sentimentales
y a tí meterme mano en el coche.
Lo nuestro no tiene buen futuro inmediato
pero en este exilio de deseo
y a estas alturas de la película
no queda nada que no hayamos perdido.