lunes, 14 de diciembre de 2009

Día 41


Cuando no hay un lugar al que regresar
y la vuelta sólo es el retroceso a un sitio indeterminado;
cuando los silbidos son para otro
los abrazos,
los besos,
las caricias;
cuando hablar de amor no tiene sentido
ni criterio
ni ubicación en conversaciones imposibles...
Cuando uno encuentra paz en el rechazo
y en el epicentro del vacío.
Cuando sólo te rodea un abismo opaco
y es una odisea tomar cualquier decisión,
es en ese momento cuando disculpamos cualquier barbarie,
como querer verte y destrozarnos de nuevo el corazón.