viernes, 24 de julio de 2009

día 44


Pones la alarma para no retrasarte.
Tenemos 26 minutos.
26 minutos para recordar qué es de tu vida,
tus miedos, tus pasiones, tus alegrías..
pero el tiempo pasa
y cuando ya sólo puedo pensar en sumergirme en tu mirada
suena la alarma y desapareces.
El tiempo no existe cuando se necesita.
...Qué guapa estás con tantas rayas encima.
Te regalo una intimidad ojerosa
que habla de todas las perversiones que tienes en la cabeza.
No sé si eres mi hija, si te he parido, si fuiste mi primera amante,
mi madre, mi diosa, no sé si me has ahogado con tus piernas
o me rescataste del cuarto de juegos;
pero, amor, no marques las horas.
Esa noche pensé que sería la última,
me suplicaste ser la sombra de mi perro
pero ni interpretabas como Jacques Brel,
ni tenías voz y mucho menos voto.

viernes, 17 de julio de 2009

Día 45


Grita hasta que se te hinche la vena y te duela la garganta.
Hasta que no puedas escuchar nada más que un hilo muy agudo cosido en tu cerebro.
Grita hasta que lo gritado pierda el sentido
hasta que todo se pare alrededor de tí
y eso sea lo normal.
Grita hasta que tu voz sea un eco en el universo
y te libere de todos tus miedos y dolores.
Pero grita. Grita por dios, o por lo menos,
di algo,
aunque sea que me odias.