Ayer me dijiste a las 6 de la mañana
que ya sabías de qué iba la vida,
que habías descifrado el misterio.
Y tanta seguridad,
lejos de asustarme, me dio envidia
y te admiré.
Yo no sé si somos un par de locos
o es que realmente estamos deprimidos.
Quise decirte muchas cosas pero a veces,
el dolor se me pone justo en la garganta
y no deja pasar las palabras.
martes, 18 de diciembre de 2007
domingo, 9 de diciembre de 2007
noche 74
Día 74
La naturalidad con la que tu mano se ha acostumbrado a dar paso a la muerte y a la vida. La obsesión de intentar entenderte, que no es más que entenderme a mí. Para eso hay que tener agallas, y las pierdo con la misma facilidad con la que pierdo las llaves de mi casa. Necesito decir algo que me va a quemar la boca, eso si, antes me tengo que confesar con mi científico, y aun no lo he encontrado... me anunciaré en el periódico "busco científico para extrema unción".
sábado, 8 de diciembre de 2007
Día 76

Hoy barro recuerdos del antes de ayer. Sacudidas nostálgicas que huelen a tierra mojada, porque en mi infancia nunca ha habido césped recién cortado, sino leche recién ordeñada. Es curioso cómo en días como hoy vuelvo a tener cinco años y sólo me apetece tumbarme en el portón de la casa vieja y ver pasar las nubes... pero me tendré que conformar con esta inamovible nube rosa.
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